· Tasación del valor del inmueble y auditoría técnica especializada.
· Comercialización por diferentes canales de venta mediante un plan de marketing.
· Revisión y redacción de contratos y otros documentos legales que regulen la relación entre inquilino y comprador.
· Búsqueda del seguro que mejor se adapte a cada circunstancia.
· Adecuación de la situación registral y catastral del inmueble.
· Gestión de cobros y pagos.
· Atención a las incidencias y reclamaciones.